La mejor forma de perder peso es la lactancia
Una de las maravillas de la naturaleza, y en este caso de cuerpo humano, es que cuando se acaba de dar a luz a un nuevo ser,el mismo organismo se encarga de regresar todo a la normalidad, ya que amamantar es una forma fácil, sencilla y rápida para adelgazar. Generalmente, el exceso de calorías se destina a la producción de la leche materna y la grasa de más se convierte en alimento para el bebé. De este modo, se baja de peso.
Claro esta que, la alimentación durante este periodo es importante porque la composición nutricional de la leche materna depende mucho de lo que consume la madre, es decir que, todo lo que coma ella lo terminará ingiriendo de alguna forma el bebé, por lo tanto, recomendable entonces eliminar el alcohol, el cigarrillo y la cafeína porque afectan el sabor de la leche y reducen la calidad y la cantidad. Además, perjudican el ciclo de sueño del recién nacido y lo pueden irritar.
Hay muchos consejos que nos llevaràn a recuperar la figura llevando una buena nutrición en la lactancia, ademàs de que es importante no olvidar el ejercicio, ya que seguir una dieta balanceada y amamantar no bastan para recuperar la figura. El ejercicio también ayuda a conseguir este objetivo.
Sin embargo, antes de realizar cualquier actividad física, es apropiado consultar al ginecólogo para estar segura de que no hay ningún riesgo. Además, es oportuno esperar a que termine la dieta del puerperio (40 días), cuando el parto es vaginal, o cerca de tres meses, en caso de cesárea. El ejercicio, entre otros beneficios, relaja, fortalece y tonifica los músculos, mejora la posición corporal, contribuye a sanar las heridas y mejora el estado anímico.
La madre tiene varias opciones y puede escoger la que más le guste o se acomode a sus necesidades y posibilidades. Caminar, trotar, nadar, hacer aeróbicos, montar bicicleta, practicar yoga o Pilates y hasta levantar pesas hacen parte de la baraja de alternativas. Tenga en cuenta que no puede forzar mucho el cuerpo y es mejor parar cuando se sienta fatigada.
Autor: Marìa Dolores Arias Soberòn